El destino nos unió. La tierra nos esclavizo. Maldigo el tiempo, y su espacio, mi ego insoportable y el cálido beso que se extinguió en abundantes suspiros. No tengo intención de ofender al escribir, pero me atormenta el no poder expresar mi realidad y aun mas el no poder comprender....
Lo grita mi nostálgica anima que extraña su esencia.
¿Serán acaso solo mis células equivocas perturbadas por la soledad?
La infinita pregunta que te ahoga, que te implora..
que te hace vivir y morir en cada instante,
lo que es un mundo,
nuestro mundo....
un laberinto abismal.

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